domingo, 20 de junio de 2010

Consternación por el brutal ataque a El Gran Poder en su templo


Al leer la noticia del brutal atentado contra la imagen de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder esta tarde, lo primero que se me ha venido a la cabeza es la pregunta: ¿Qué hubiera pasado si hubieran atentado contra las Meninas? La imagen del Gran Poder no solo resume el valor intrínseco de ser una de las obras maestras de Juan de Mesa o de la escultura barroca sevillana, significa el testimonio vivo de una tradición y de una devoción que se mantiene viva y se renueva año tras año. Estamos hablando no solo de Patrimonio artístico, sino de la tradición y religiosidad que conlleva a todo un pueblo ver reflejado en él sus señas de identidad. No solo han atentado contra la imagen, sino contra lo que ella simboliza y significa. Independientemente de que detrás esté la acción de un perturbado, indica lo vulnerables que son las obras de arte cuando cualquier persona puede atentar contra ellas. Si la imagen hubiera sufrido daños irreparables hubiera sido una perdida cultural, artística y espíritual para toda la humanidad.

miércoles, 16 de junio de 2010

Una vista romántica de la Plaza de San Francisco y Ayuntamiento de Sevilla


Esta vista romántica de la ciudad de Sevilla (70 x 194 cm) de hacia 1850, es una estampa inédita de la ciudad en un espacio único que por fortuna conservamos prácticamente íntegro. La pintura compareció en Marsella en una venta pública el 20 de diciembre del 2009 atribuida erróneamente a Virgilio Mattoni. No encaja con la producción de este pintor y pensamos que es más antigua, como así nos señaló Juan Fernández Lacomba, probablemente pintada en época de Isabel II y mostrando la fuente del pato que se encuentra ahora en la plaza de San Leandro. Hoy en su lugar está la fuente de mercurio. Un escenario pintoresco en el corazón de la ciudad. Momento en el que los viajeros ingleses y franceses comienzan a descubrir Sevilla y la ciudad se convierte en el museo del mundo pasto de expolios y saqueos, muchas veces con el consentimiento del propio Estado. La desamortización fue la responsable de la destrucción del convento de San Francisco que estaba detrás del arco del Ayuntamiento. La vista, por tanto, es una pieza singular que nos hace reflexionar sobre la importancia de no romper la imagen de una ciudad que ha sido referente para la construcción del alma de Andalucía. Cuidemos nuestro patrimonio para legarlo a las generaciones futuras y olvidémonos de impactos urbanísticos que destrocen para siempre las huellas de la historia.

miércoles, 2 de junio de 2010

Gracias a toda Sevilla por este éxito colectivo: El Joven Murillo


El pasado domingo cerró sus puertas la exposición el Joven Murillo visitada por 165.157 personas. Un éxito colectivo que sitúa al Museo de Bellas Artes de Sevilla como un referente a nivel internacional y cada vez más cerca de su ciudad al ser el récord de visitas de esta institución que abrió sus puertas en fechas cercanas al 1844, momento en el que Félix González de León en su Noticia artística de Sevilla se congratulaba de que el museo se hubiera hecho público pero lamentaba: "Muy bueno, muy útil y laudable es este Museo que hoy tiene Sevilla, pero ¿cuánto mejor era cuando toda la ciudad era Museo, con tantos salones como iglesias, pues cada una incluía pinturas y esculturas de gran mérito". Durante estos largos meses ha sido realmente emocionante ver y escuchar los comentarios de los visitantes deslumbrados por ese Murillo joven, directo, comprometido, real y natural que gana en garra al hilo de los pintores de lo real. Esos que desnudan el alma entera de sus personajes lo mismo que hicera el joven Velázquez o Ribera, referentes indiscutibles junto a Herrera el Viejo, Zurbarán y Bloemaert en sus primeras obras. Muchas de las pinturas que vinieron a nuestra ciudad salieron en su momento por saqueos, ventas o regalos para ganar voluntades. La ciudad de Sevilla ha reconocido con su participación esta lamentable pérdida, y como homenaje a esta memoria efímera recuperada, siempre tendremos la oportunidad de recordar lo que fueron estos meses en los que todos rememoramos ese esplendor perdido.

Gracias a todos por colaborar en este empeño que es el resultado de un trabajo en equipo. Habéis sido partícipes de este sueño compartido que nació hace ya bastantes años y que ha llegado a su fin y ahora es patrimonio del ideario colectivo de todos los que lo visitaron.

sábado, 3 de abril de 2010

Un dibujo de Alonso Cano preparatorio para San Alberto de Sevilla recuperado para España


Hace unos meses, concretamente el 27 de enero de 2010, comparecía en la sala Christie's de Nueva York con el número de lote 120 una obra maestra del dibujo español de los Siglos de Oro. Aunque en la catalogación no se hacia mención a ello, se trata del dibujo preparatorio para uno de los retablos de San Alberto de Sevilla realizado por Alonso Cano entre 1625 y 1635. Sin duda uno de los dibujos más ambiciosos del granadino cuando está estudiando en Sevilla en su juventud, y donde se perciben totalmente las enseñanzas de Juan Martínez Montañés y el débito con los tratadistas renacentistas y, concretamente, con Vignola. El universo decorativo del uso de la tarja canesca ya está presente en este diseño, donde además se perciben las características hojas de laurel que usó Montañés en sus retablos de Santa Clara de Sevilla. Pienso que el asunto central del retablo con el tema de Cristo con la cruz a cuestas camino del Calvario, ha de estar en directa relación con la pintura de Cano hoy en el Worcester Museum de Massachusetts. Por tanto el retablo presentaría uno de los primeros tanteos para este cuadro que formaría parte de este retablo. Afortunadamente el dibujo ha sido recuperado por el importante coleccionista de dibujos Félix Palacios Remondo de Zaragoza, que consiguió el record internacional para un dibujo de Alonso Cano en subasta pública al llegar a la friolera de 194.500 dólares y con una estimación de partida de 15.000 a 20.000 dólares. Todo un ejemplo de amor por el dibujo. Se da la circunstancia de que este coleccionista también posee un dibujo de la Sagrada familia de Murillo que en su momento fue también record del artista. El dibujo de retablo de Cano fue además propiedad de Sir William Stirling-Maxwell. Otro coleccionista escocés con una gran sensibilidad por los diseños que en el siglo XIX comenzó a apreciar los dibujos españoles, mientras aquí en nuestro territorio se despreciaban o se usaban para envolver otras cosas "más importantes". Nuevamente las paradojas de nuestro patrimonio. El dibujo será estudiado próximamente por Zahira Véliz en su catálogo razonado de los dibujos de Alonso Cano editado por la Fundación Marcelino Botín y que todos los especialistas estamos deseando de ver.

sábado, 20 de marzo de 2010

Valladolid recupera el Triunfo de San Gregorio de Juan de Roelas


El colegio de San Albano de Valladolid acaba de recuperar el monumental Triunfo de San Gregorio que pintó en 1608 Juan de Roelas para la iglesia de San Gregorio del colegio de los ingleses de Sevilla y que se extinguió en 1768. La pintura estuvo en el colegio de Valladolid hasta mediados del siglo XIX, momento en el que fue trasladada a Ushaw College en el condado de Durham, Reino Unido. La devolución de esta pintura al colegio de Valladolid, indica por parte de los religiosos una sensibilidad especial, al haber sido además restaurada, y sobre todo representa una recuperación patrimonial de gran importancia para la pintura sevillana, toda vez que el colegio de San Albano de Valladolid conserva otras pinturas de santos reyes de inglaterra de Francisco Pacheco, y la iglesia de San Miguel de la misma ciudad otra de santas inglesas de Roelas. Recientemente el historiador Gonzalo Martínez del Valle dedicaba un artículo en la revista Archivo Español de Arte, (nº 322, 2008, pp. 183-191) a la iconografía de esta pintura de San Gregorio. Es sin duda una de las cimas de la pintura sevillana en cuanto a la atención del retrato y uno de los antecedentes de la pintura de cuadros de altar. Su devolución a España es todo un acontecimiento y una lección para entender que todos estamos implicados en la recuperación del patrimonio disperso. Ahora lo tenemos más cerca, y seguro que tendremos la posibilidad de que Sevilla pueda contemplar esta importante pintura que salió en 1768 de la ciudad en la que fue pintada y que no pudo verse en la exposición del Museo de Bellas Artes de Sevilla. En este lienzo Roelas pone de manifesto su atención a los rostros de los personajes, prestando especial atención al lenguaje gestual, algo en lo que fue maestro, tomando buena nota de ello el joven Velázquez. Todos nos felicitamos de tan importante recuperación.

lunes, 28 de septiembre de 2009

Focus Abengoa recupera para el Centro Velázquez la Santa Catalina de Murillo robada por el Mariscal Soult



Confundida en diferentes colecciones extranjeras y atribuida tanto a Zurbarán como a Alonso Cano, la Santa Catalina que recientemente ha adquirido Focus Abengoa, presenta una historia procelosa y ha sido pasto de la codicia a lo largo del tiempo, sin duda por la hermosura de la Santa y por ser un “retrato a lo divino” de gran elegancia y belleza. Citada por Antonio Ponz en su Viaje de España en la iglesia de Santa Catalina de Sevilla así como por el conde del Águila, Ceán Bermúdez se refirió también a ella como una “lindísima Santa Catalina de medio cuerpo, junto a la puerta de la capilla del Sagrario” de la citada iglesia. En 1810 se documenta en el Inventario del Alcázar entre los cuadros confiscados por el gobierno intruso como de Murillo, en la sala nº 11 y con el asiento nº 286: “Otro de 1 vª de alto y ¾ de ancho, Sta. Catalina”. Este dato es fundamental para relacionarlo con el lienzo ahora adquirido por la fundación, pues las medidas que se dan ahí corresponden con los 82,5 x 62 cms de nuestra pintura. Don Diego Angulo cuando publicó su monografía de Murillo, consignaba en su catálogo estos datos, si bien no los relacionaba con obra conocida. Sin embargo, aunque otorgaba dos entradas para el cuadro de Santa Catalina y para el inventariado en el Alcázar, dudaba si no se trataría del mismo, como así ha sucedido. González de León al escribir en 1844 sobre la iglesia de Santa Catalina de Sevilla, habla de las pinturas eminentes que hubo en este templo, “que no ha mucho los ha perdido el descuido o la codicia; una Sta. Catalina de medio cuerpo de Murillo…”. La prueba definitiva para confirmar que la Santa Catalina fue el cuadro robado por Soult la tenemos en dos fuentes, una de ella es una carta recientemente publicada por Ignacio Cano del párroco de la iglesia de Santa Catalina, don José Ollos Limón, fechada el 20 de enero de 1819, donde se quejaba amargamente ante la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando: “que en el año pasado de 1811, extrajeron de su iglesia los franceses por orden del Mariscal Soult, una pintura de la efigie de Santa Catalina original de Murillo, de mucho valor y consideración, el lienzo, como de una vara de alto y menos de ancho, lo que el suplicante reclamo, idos los franceses al embajador extraordinario en París don Pedro Gómez Labrador y posteriormente al embajador ordinario de V.M. Peñalada y ha llegado a entender que dicha pintura se haya en esa corte, conducido desde Amberes, cuando desde dicha ciudad se condujeron otros muchos efectos preciosos. Y siendo esta pintura una alhaja propia de esta pobre iglesia, y pintura de su titular, suplica a V.M. se digne a mandar se le entregue abonando desde luego esta iglesia los costos que se hayan causado en su conducción y demás”. La siguiente fuente la tenemos en los Annals of the Artists of Spain de William Stirling Maxwell en su edición de 1848 quien al hablar de las pinturas de Murillo nos dice: “St. Caherine. Stolen by Marshall Soult from the church of St. Caherine at Seville. Small half-length figure. París. Ml. D. de Dalmatie, R. de l’Université”. El testimonio es definitivo. Sin embargo en 1852, a los pocos años de escribir esto, el propio Stirling compra esta pintura en la venta de la colección de Soult y en 1857 ya aparece atribuida a Zurbarán en una exposición celebrada en Manchester. A partir de ahí la pintura ha oscilado en atribución hasta considerarse incluso como de Alonso Cano en la última exposición del artista celebrada por la Junta de Andalucía. La prueba evidente de que era pintura importante y causó un gran impacto en los artistas fueron las copias que de ella se han localizado. Quizás la más singular es la que hizo el pintor Eugéne Delacroix (1798-1863) entre 1824 y 1827 conservada actualmente en el Museo de Béziers. El Museo Romántico de Madrid también conserva otra copia del siglo XVII procedente de Sevilla del legado del marqués de la Vega Inclán y la última copia se conserva actualmente en el Palacio histórico del Banco de Italia de Roma y fue adquirida en 1933 y procedente de la colección de Riccardo Gualino de Turín. Hasta tres copias diferentes de variadas épocas y sensibilidades son testimonio de la importancia de esta nueva pintura que enriquece el discurso museológico del Centro Velázquez y ayuda a entender mejor el retrato a lo divino que tiene como verdadera cima en nuestra Fundación a la Santa Rufina de Velázquez. La Santa Catalina de Murillo podrá verse y estudiarse en el contexto creativo del artista heredero del primer naturalismo hacia 1650-1655 gracias a la exposición El Joven Murillo que se inaugurará el 19 de octubre en el Museo de Bellas Artes de Bilbao y en Febrero en el Museo de Bellas Artes de Sevilla.